Filosofía y Signatura en la terapia floral

Por: Jordi Cañellas

Filosofía

Hace algunos meses, por un trabajo que estoy preparando tuve la necesidad de consultar en la extensa biblioteca sobre terapia floral de que dispone SEDIBAC, centrando mi estudio en los libros sobre flores de Bach, dejando de lado los libros dedicados a otros sistemas de esencias florales. El objetivo principal era el de analizar el grado de profundización en la filosofía de Bach de los materiales existentes. En el presente artículo os muestro dichos resultados.



Debo aclarar que entre los materiales consultados, concretamente 124 libros en lengua española, existían materiales de iniciación, la mayoría, pero también de profundización o especialización que por sus mismas características parece lógico que no tuvieran referencias a la filosofía del Dr. Bach, a menos que ya fueran especializaciones en este sentido, como en el caso de los libros de Lluís Juan.


En la mayoría de manuales y libros de flores de Bach abundaban las buenas descripciones, en distintos niveles de profundidad, pero, también en la mayoría carecían de apartado alguno sobre la filosofía de vida y el concepto de enfermedad que tenía el creador del sistema.


De los 124 libros consultados, 89 de ellos carecían de filosofía “bachiana” alguna o hablaban de otros aspectos psicológicos o terapéuticos, pero nunca centrados en la forma de ver la vida y la enfermedad que tenía el creador de dicho sistema. Esto es en porcentaje un 71,7% de los libros consultados.


Los 35 libros restantes sí tenían aspectos de filosofía, pero tendríamos que dividirlos en dos apartados: 15 de ellos tienen menciones a la filosofía de Bach, pero estas son escasas y no permiten comprender realmente el alcance de la concepción filosófica, al menos no para alguien que pretenda iniciarse con dichos manuales. Los otros 20 sí tienen abundante filosofía, pero claro, de éstos 9 han estado escritos por el mismo Bach (concretamente 7) o por Nora Weeks (2), su secretaria amiga y biógrafa. Esto en sí no debería ser un problema sino al contrario, yo mismo en mis cursos recomiendo como primera lectura las obras completas del Dr. Bach, pero el inconveniente es que Bach no ofrece grandes descripciones de sus remedios y eso puede haber contribuido a que dichos libros no sean los escogidos en primera instancia por los principiantes. Tampoco su distribución en librerías es amplia, si dejamos de lado las librerías especializadas en esencias florales o temas alternativos. En un par de tiendas que venden esencias florales y libros relacionados online (una tienda de Madrid y la otra de Barcelona), podemos ver que los libros de Bach no están entre los más vendidos, cuando deberían ser referencia primera y constante (que no única, ni mucho menos) para todo terapeuta floral.


De los 11 libros restantes que cuentan con filosofía, 5 son muy especializados (ideales para conocedores del tema que deseen profundizar) y de los otros 6 que sí podrían ser usados por las personas que se inician, al menos 3 son ya difíciles de conseguir.


El hecho de no incluir los aspectos filosóficos tiene el riesgo de que la gente que lea y aprenda sobre las flores de Bach en dichos escritos, no entiendan el marco conceptual en que se inscriben las esencias y pierdan la mayor parte de la lección que tienen para aportar. Otro peligro, del que ya somos víctimas desde hace tiempo es la alopatización de las esencias florales, es decir, usar las esencias en lugar de remedios químicos pero sin cambiar para nada el concepto de salud y enfermedad. Esto en sí mismo no es del todo malo ya que al no tener efectos secundarios es mucho mejor usar las flores para la depresión, por ejemplo, que substancias químicas que seguramente producirán efectos adversos. Pero aún sin ser malo, es comprender solo un pequeño porcentaje de los beneficios que las esencias nos pueden aportar. Aplicar las esencias a nivel del síntoma no está mal si al mismo tiempo las aplicamos al nivel emocional y mental, buscando siempre las causas subyacentes y aportar con el remedio la virtud que compense el defecto a superar y permita aprender la lección.


Por mi experiencia como terapeuta y formador, la filosofía de vida y el concepto de salud de Bach es lo que realmente diferencia a este gran maestro y sanador (y filósofo y místico añadiría) de otros, con el añadido que él además de formular unas hipótesis acerca de la evolución espiritual y la salud, las ha demostrado y nos ha cedido unas herramientas en extremo prácticas para llevar a cabo todo el proceso.



Signatura vegetal


Entendemos la signatura vegetal como el arte de comprender los dones que oculta una planta a partir de sus signos externos, de aquello que la identifica. En estos signos seguramente se fijó Bach para encontrar las esencias florales adecuadas. Viendo estallar las semillas de Impatiens pensó en la velocidad, la aceleración; escuchando el suave temblar de las hojas de Aspen, lo relacionó con la aprensión, paseando por los sombríos bosques de Beech sintió el silencio y el aislamiento,..... . Seguramente además de los signos externos, también supo contemplar los signos internos identificables solo por la intuición, especialmente en la segunda parte de su trabajo, donde el mismo sentía el estado a tratar, siendo paciente y doctor, todo en uno.


De los 124 libros antes comentados solo dos, uno de Julian Barnard: “Forma y Función” y el otro mío “Cuaderno botánico de flores de Bach” hablan de la signatura de las flores de Bach. También este fue un hecho que me extrañó en el momento de preparar mi libro. En parte se entiende porque el tema era nuevo, Bach no había dejado apenas nada escrito al respecto, pero desde la muerte de Bach en 1936 hasta el 2008 ninguno de los 2 libros vio la luz en lengua castellana. Quizás penséis que yo le doy mucha importancia a la signatura floral porque soy autor de uno de estos libros. Quizás tengáis razón, pero al mismo tiempo reflexionemos: ¿72 años alabando “in crescendo” unas esencias sin apenas conocer las flores de las que provienen?, ¿Cuántas personas pasarían un examen con las fotos de las 37 flores sin equivocarse en unas cuantas?. ¿Es necesario tal conocimiento?. Seguramente no, como tampoco es necesaria la filosofía, ni tampoco conocer nada de la vida de Bach. Para aplicar un remedio no hace falta nada de eso, pero para fundamentar lo que hacemos como terapeutas si, para enraizar nuestro conocimientos en una tierra fértil sí hace falta conocer la filosofía que impulsó el descubrimiento de las esencias y también conocer las plantas sin las cuales nada de lo que hoy somos y hacemos sería posible. Además el conocimiento de filosofía y signatura permite profundizar más aún en la terapéutica, en encontrar nuevos dones, en definir mejor o acotar los trabajos de cada esencia, en fin, en mejorar como terapeutas florales. Toda ciencia tiene sus bases, los fundamentos o raíces en las que se basa y sin las cuales el árbol muere de inanición, aislado en los confines de la mente, en el terreno de lo subjetivo y un resultado se extrapola y se generaliza u otro se denosta porque no funcionó una vez.


Bebamos de las fuentes, de Bach, de las plantas,...... es un camino que no debemos dejar de hollar por mucho que a veces pueda cansar, releer a Bach, a cada edad nuestra comprensión crece y podemos profundizar más y más en su mensaje. Visitad los bosques y campos en los que las flores medran y sentaos a su lado, agradeced, agradeced y agradeced,..... y investigad pues la ciencia avanza con el trabajo de muchos, con corazón, que no falta a los terapeutas florales y con la razón...