Artículos de interés

Una crítica del modelo:
"Personalidad, Cronicidad, Crisis"

Por José Santos

En la terapia floral de Bach se ha ido popularizando un canon que divide  a las esencias en: Flores de personalidad, de cronicidad y de crisis. Pero Bach nunca lo expresó así. A las doce primeras flores  las llamó Curadores y dijo que correspondían a la personalidad. Por lo tanto, a éstas si las denominó flores de personalidad. Después incorporó otras siete, y las llamó Ayudantes, porque con ellas podía abordar situaciones que no resolvían los doce Curadores. Estableció una jerarquía entre los Curadores y los Ayudantes. De los Ayudantes dijo que servían para afrontar problemas que llevaban mucho tiempo en el paciente. De ahí podría deducirse que los Ayudantes servirían para tratar afecciones crónicas. Pero no dio ese paso tan rotundo, a pesar de ser médico. Si lo tuviese claro lo hubiera hecho. Sobre los diecinueve últimos remedios dijo que eran más espiritualizados, que se correspondían con los 19 primeros y que servían para afrontar el sufrimiento mental, aunque esto último sólo lo esboza en un escrito inacabado. Es decir, da muy pocos datos sobre los 19 últimos, y no hace la menor indicación que sean para crisis. Se ve que está intentando construir una estructura, que la expresa  en el esquema publicado por  Julian Barnard. Pero Bach este esquema no lo explica ni lo publica, señal que aún no lo tiene claro. En cambio si que construye, explica y publica con total claridad la clasificación  de los 38 remedios en 7 grupos. Este si que es un esquema completo y claro. Lo otro son las tentativas de un  investigador  por construir un sistema jerárquico y con relaciones entre clases, que no acaba de satisfacerle. Evidentemente es muy atractivo conseguir un sistema de esas características, pero Bach fue consciente de su dificultad o imposibilidad. Yo creo que no es posible, a pesar de lo atrayente que resulta. Paso a explicar mi opinión.

 

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Signaturas, chacras y principios cósmicos

Por: Jordi Cañellas

La Signatura

¿Quién no ha sentido la enorme curiosidad de saber cómo hacía Edward Bach para encontrar sus esencias florales?
A mí esta curiosidad siempre me ha movido, quizás por el hecho de combinar dos grandes pasiones: la terapéutica floral y la botánica.
En mi parte más racional siempre he pensado que, a pesar de la enorme sensibilidad de Bach, las plantas escogidas para la fabricación de esencias no podían ser fruto exclusivo de la intuición. Parece claro, al menos en su inicio, que las flores tenían unas signaturas evidentes que expresaban el uso de su esencia energética. Un claro ejemplo está en Impatiens y sus semillas propulsadas o en Clematis y su tendencia a trepar incansable hacia el cielo. 

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Filosofía y Signatura en la terapia floral

Por: Jordi Cañellas

Filosofía

Hace algunos meses, por un trabajo que estoy preparando tuve la necesidad de consultar en la extensa biblioteca sobre terapia floral de que dispone SEDIBAC, centrando mi estudio en los libros sobre flores de Bach, dejando de lado los libros dedicados a otros sistemas de esencias florales. El objetivo principal era el de analizar el grado de profundización en la filosofía de Bach de los materiales existentes. En el presente artículo os muestro dichos resultados.

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Flores para superar la extrema timidez

Por: Lic. Claudia Stern

Sin ser una enfermedad, las personas que padecen de exceso de timidez sufren, sin embargo, una enormidad. Debido a eso, éste es un tema que debe ser tratado con profundidad, para poder encontrar las causas de esta inhibición.

 

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Flores de Bach: Lo que sana es el proceso

Por: Ricardo Orozco
El modelo alopático ha calado tan hondo en nuestra forma de concebir y entender los procesos por los que se desenvuelve la vida, que la terapia floral de Bach ha quedado exenta de ser valorada muy frecuentemente desde este parámetro.

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Gentian: El Gran Facilitador

Por: Ricardo Orozco
Además de ser útil para tratar un tipo concreto de persona, un estilo de personalidad depresiva, pesimista, que se identifica demasiado con el fracaso, y que no sería galardonado con el premio del “simpático del año”, la esencia Gentian (GEN), sirve para tratar el desánimo, en general cuando sigue un patrón causa/efecto objetivable (“estoy desanimado porque me han robado la cartera”).

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